
Homenaje personal a John Hughes
16 febrero, 2012No sé si le pasará al resto de la gente, que supongo que sí, pero a mi me suelen dar épocas en lo único que quiero ver es películas ochenteras. Otros años me ha dado por Regreso al Futuro o Kárate Kid, pero este año me he emperrado en ver las películas de John Hughes para hacerle un pequeño homenaje, ya que desde 2009 no se me ocurrió hacerlo. Así que, para enmendar mi error, he escogido de la extensa fimografía del director, las 3 películas que a mi parecer son las más características.
Dieciseis Velas
Molly Ringwall, icono ochentero adolescente por
excelencia, tiene cerca su cumpleaños de los dulces 16, pero en su familia tienen tanto lío que se olvidan por completo. De aquí parte la premisa en la que se puede considerar la pionera de las películas para teenagers en las que luego se basaron años más tarde películas del estilo Alguien como tú. Aún no la he podido ver, pero por lo que recuerdo de mis 2 veces anteriores, te deja ese resaborcillo de: “¿porqué nunca me pasa a mí? A lo que luego recuerdas que es que no vives en EEUU. Muy recomendable a todas aquellas chicas que buscan el amor verdadero en el chico más popular de la clase pero que muy a su pesar vivien rodeadas en un mundo de nerds.¡Aún no es tarde, chicas!
El Club de los Cinco
Ahh… Cómo me gusta esta película. Gracias a
series como Padre de Familia y sus muchas referencias, este film aún no se ha olvidado. ¿Alguna vez te han castigado con ir un sábado al instituto/colegio? Lo más seguro es que tu respuesta sea NO, pero en Estados Unidos parece ser que algún desalmado lo hace. Aquí, Hughes decidió juntar a las escalas sociales en las que se divide un High School que se precie, es decir, la pija, el malote en contra del sistema, la rara con pintas de suicidarse, el nerd con calculadora en el bolsillo y el deportista. Pero falta alguien, ese profesor ca**** que les hace la vida imposible porque por su culpa, él también está castigado. Es muy recomendada a aquellas personas que creen en la mezcla de estratos sociales estudiantiles en todos los sentidos.
Todo en un día
Bueno, bueno. A ver, que levante la mano quién no se haya quedado en casa enfermo y lo más que tenía eran pocas ganas de ir a clase. Pues bien, aquí un jovencísimo Matthew Broderick se lo montaba mucho mejor que todos nosotros, seguramente, y se iba a dar una vuelta por la gran ciudad mientras tenía al resto del mundo totalmente engañado, bueno, menos a su hermana Jennifer Grey y a la némesis de cualquier gamberrete, el director del instituto. Buena comedia recomendada a aquellos que quieran montarse un buen día soleado de pellas.
He aquí mi pequeño homenaje y espero haber animado a más de uno a visionar o revisionar este género, que porqué no decirlo, se ha vuelto un clásico en sí mismo y nos ha dado a conocer lo raritos que son los adolescentes americanos. Gracias, John Hughes.


